La fotofobia se refiere a que los ojos son anormalmente sensibles a la luz. La fotofobia puede ser natural en personas con ojos de color claro. Sin embargo, cuando la fotofobia se manifiesta de forma aguda, por lo general tiene una causa subyacente, como la inflamación del iris (iritis) o la abrasión corneal. En estos casos, la fotofobia puede ir acompañada de lágrimas.